Terneros con cojeras después de lluvias: qué hacer y qué revisar

Imagínese esto: después de varios días de lluvia, usted sale al potrero y nota que uno o varios terneros están rengueando, apenas se mueven para comer o se echan en cualquier parte. Es una escena común en muchas fincas, y si no se revisa a tiempo, el problema se extiende a vacas y novillos, afectando el peso, la ganancia diaria y hasta el bolsillo del ganadero.

Lo primero que debe hacer es separar al ternero cojo del lote y revisarle las pezuñas. En muchos casos, la solución está en un paso sencillo: limpiar bien la pata, identificar si hay una herida o infección entre los dedos, y aplicar un antiséptico básico. Si hay fiebre o inflamación fuerte, puede necesitar antibiótico, pero lo que no debe hacer es ignorarlo esperando que se mejore solo, porque en días pierde condición física y el problema se vuelve más caro y complicado.

Cómo identificar correctamente el problema en el ganado

Las enfermedades y problemas del ganado relacionadas con cojeras después de lluvias no siempre son iguales. A veces el ternero solo tiene una uña partida, otras veces hay una infección profunda. Lo importante es aprender a distinguir entre una cojera leve, que se soluciona con limpieza, y una cojera grave, que requiere tratamiento veterinario urgente.

Señales tempranas que debe observar

Revise al animal cuando esté en reposo. Un ternero sano se levanta rápido al acercarse. Un ternero con cojera duda, se queda echado o apoya la pata sin peso. Observe también si lame la pezuña afectada o si la mantiene levantada. Estas son señales de dolor localizado.

Mini checklist diario después de lluvias

  • ☐ Observe si el ternero camina con la cabeza agachada o el lomo arqueado.
  • ☐ Revise si hay hinchazón arriba de la pezuña o entre los dedos.
  • ☐ Toque la zona afectada: si está caliente, hay inflamación activa.
  • ☐ Oler la pezuña: un olor fuerte a podrido indica infección bacteriana avanzada.

El gabarro (infección entre los dedos) y el pietín (absceso en la pezuña) son dos de las causas más frecuentes en épocas lluviosas. Ambos empiezan con una pequeña herida que se infecta con barro y estiércol. Si no se revisa a tiempo, la infección sube a la articulación y el tratamiento se vuelve mucho más caro.

Muchos ganaderos confunden una cojera por golpe con una infección. La diferencia está en la temperatura: si la pata está fría y hay moretón, es golpe. Si está caliente, hinchada y huele mal, es infección. En ambos casos debe separar al animal, pero el tratamiento cambia por completo.

Errores comunes que comete el ganadero sin darse cuenta

Uno de los errores más frecuentes es aplicar "remedios caseros" sin saber qué está tratando. Echarle kerosene, aceite quemado o creolina a las pezuñas solo irrita más la herida y retrasa la curación. En lugar de mejorar, el ternero empeora y termina perdiendo peso rápidamente.

Otro error grave es no revisar los potreros después de las lluvias. Cuando el barro se acumula en las entradas de los bebederos o en los comederos, las patas de los terneros están horas metidas en lodo contaminado con estiércol. Las vacas adultas resisten mejor, pero los terneros tienen las pezuñas más blandas y se lastiman con facilidad.

Errores que cuestan dinero

  • Pensar que "se va a mejorar solo": las infecciones no mejoran solas, se agravan.
  • Mezclar animales sanos con cojos: la bacteria se transmite por el barro contaminado.
  • Aplicar antibiótico sin limpiar primero: el medicamento no penetra si hay costra o pus.
  • No desinfectar el corral de manejo: las bacterias viven en la madera y el barro seco.

También es común que el ganadero no registre qué animales se enfermaron y en qué potrero estaban. Llevar una libreta con fechas, síntomas y tratamientos le ayuda a identificar si el problema se repite en la misma zona o si hay toros o vacas que transmiten la infección al resto del hato.

Finalmente, el error de no revisar las pezuñas periódicamente. Muchos ganaderos solo miran las patas cuando el animal ya está cojo. La prevención consiste en revisar una vez al mes, especialmente en épocas de lluvia, y recortar las uñas cuando crecen de más porque eso genera puntos débiles donde se mete la infección.

Qué hacer paso a paso en la finca

Si encuentra un ternero cojo después de las lluvias, siga este orden de acciones. No salte pasos, porque cada uno evita que el problema avance y que otros animales se contagien.

Paso 1: Separe al animal de inmediato

Lleve al ternero cojo a un corral seco, con cama limpia de paja o cascarilla. Si no tiene corral de enfermería, use un potrero pequeño, pero asegúrese de que no haya barro acumulado. El animal necesita reposo en suelo seco para que la herida comience a sanar.

Paso 2: Lave y desinfecte la pezuña

Use agua limpia y un cepillo duro para quitar todo el barro y el estiércol seco. Luego sumerja la pata en una solución de yodo diluido (10 ml de yodo por litro de agua) durante 5 minutos. Si no tiene yodo, puede usar cloro diluido (una tapa por cada 5 litros de agua), pero enjuague después para no quemar el tejido.

Paso 3: Revise si hay herida o absceso

Con la pezuña limpia, busque entre los dedos una línea roja, una costra negra o un punto blando. Si hay pus, presione suavemente para drenarlo. Use guantes. Si el absceso es profundo, necesita que el veterinario lo abra con una cuchilla estéril, porque usted puede causar más daño si lo hace sin experiencia.

Paso 4: Aplique antiséptico y cubra si es necesario

Después de drenar, aplique spray antiséptico para pezuñas o una pasta de sulfato de cobre. Si la herida es grande, cubra con un vendaje limpio y cambie cada dos días. No deje el vendaje más de tres días porque la humedad empeora la infección.

Paso 5: Evalúe si necesita antibiótico

Si el ternero tiene fiebre (temperatura rectal arriba de 39.5 °C), está decaído o no come, necesita antibiótico de amplio espectro. El más usado en campo es la oxitetraciclina o la penicilina, pero siempre consulte con su veterinario la dosis exacta según el peso. Nunca inyecte en la pata afectada; aplique en el cuello o el anca.

Alerta: Cuándo llamar al veterinario

  • Si la hinchazón sube hasta la rodilla o el corvejón.
  • Si hay pus con mal olor que no drena después de dos lavados.
  • Si el ternero deja de comer y beber por más de 24 horas.
  • Si hay varias vacas o terneros cojos al mismo tiempo (posible brote infeccioso).

Qué tan grave es este problema en la producción

Una cojera no tratada a tiempo puede costarle entre 30 y 50 kilos de peso perdido por animal en un ciclo de engorde. En un lote de 20 terneros, eso equivale a dejar de ganar hasta una tonelada de carne. Además, el animal que estuvo cojo tarda más en recuperar su ganancia diaria de peso, porque come menos y gasta energía tratando de sanar.

En ganadería de leche, una vaca coja puede reducir su producción hasta en un 20% en una semana. Si la infección se complica y llega a la articulación, muchas veces hay que descartar al animal porque el tratamiento ya no es rentable. Por eso, revisar las pezuñas después de cada lluvia no es pérdida de tiempo, es asegurar que su inversión no se vaya al piso.

Costos comparativos: prevenir vs. tratar

AcciónCosto estimado por animalTiempo invertidoResultado
Lavado y desinfección temprana$2 - $5 USD15 minutosAnimal sano en 3 días
Tratamiento con antibiótico$15 - $30 USD3 visitas de 20 minAnimal sano en 7 a 10 días
Cirugía por absceso avanzado$50 - $100 USDVarias horas + recuperaciónRiesgo de pérdida total del animal
No hacer nada$00 minutosPérdida de peso, posible muerte o descarte

Como ve en la tabla, el costo de prevenir es mínimo comparado con lo que pierde si no actúa. Además, los terneros que sanan rápido vuelven a ganar peso y no retrasan el lote. Un problema de cojeras bien manejado se resuelve en 3 a 5 días; uno mal manejado puede durar semanas.

Tenga en cuenta que las diarreas y las cojeras suelen aparecer juntas en terneros jóvenes después de lluvias fuertes, porque el estrés del clima baja las defensas. Si además hay fiebre, es señal de que el sistema inmune está combatiendo una infección generalizada. En esos casos, atender la pezuña es urgente, pero también debe revisar si hay parásitos internos que estén debilitando al animal.

En fincas donde no se lleva un plan de manejo sanitario, las cojeras se repiten año tras año. El suelo se contamina, las bacterias se quedan en el barro, y cada nueva lluvia reinfecta al hato. Romper ese ciclo requiere acciones constantes, no solo cuando el animal ya está enfermo.

Cómo prevenir este problema en el manejo diario

La prevención empieza por el manejo del agua y el barro en los potreros. Después de las lluvias, revise los bebederos y comederos. Si hay charcos alrededor, rellene con tierra o piedra para que el agua escurra. Los terneros no deberían tener que pararse en el barro para comer o beber.

Rutina semanal de revisión de pezuñas

Una vez por semana, cuando pase el lote por el corral de manejo, mire las patas de los terneros que cojean o caminan raro. Un vistazo rápido de 10 segundos por animal le ahorra problemas. Busque uñas partidas, hinchazón entre los dedos o costras. Si encuentra algo, trata de inmediato.

Acciones clave para reducir el riesgo

  • Mantener los corrales de encierro con piso seco o con cama de cascarilla de arroz.
  • Rotar los potreros para que el barro se seque antes de que vuelvan los animales.
  • Desinfectar el pedal de manejo (la entrada al corral) una vez al mes con cal viva.
  • Aplicar baños podales (pediluvio) con sulfato de zinc al 5% en la entrada del corral durante la época de lluvias.
  • Separar a los animales que vienen cojos de otra finca y mantenerlos en cuarentena al menos 15 días.

También es importante la nutrición. Un ternero con buena proteína bruta en la dieta tiene pezuñas más fuertes y resistentes. Si el ganado solo come pasto de baja calidad, las uñas se parten fácil y cualquier herida se infecta. Suplementar con minerales como zinc y cobre mejora la dureza de la pezuña y acelera la cicatrización.

La conversión alimenticia se ve afectada directamente cuando un ternero está cojo. Come menos, gasta energía en dolor y sanación, y el alimento que consume no se convierte en músculo sino en mantenimiento. Por eso, una cojera mal manejada no solo retrasa el engorde, también encarece el costo de producción.

Si tiene la posibilidad, instale una piedra de sal mineral con alto contenido de zinc en el potrero durante todo el año. Es una inversión pequeña que fortalece el tejido de la pezuña y reduce la incidencia de gabarro y pietín. Muchos ganaderos notan la diferencia después de tres meses de usar este mineral.

Mitos y verdades en la ganadería

Mito 1: "Echarle orín de vaca a la herida la cura más rápido"

Falso. El orín contiene bacterias y sales que irritan la herida. Solo retrasa la cicatrización y puede meter infecciones secundarias. Use siempre antiséptico de venta veterinaria o soluciones de yodo diluido.

Mito 2: "Si la cojera es por lluvia, con sacarlo del barro se mejora solo"

Falso. Si ya hay infección establecida, no mejora solo. Necesita limpieza y desinfección. El barro solo mantiene húmeda la herida y empeora el cuadro.

Mito 3: "Los terneros cojos no deben caminar porque se lastiman más"

Verdad a medias. En los primeros días debe reducir el movimiento, pero mantenerlo en un corral chico con suelo seco. El reposo absoluto en un lugar sucio también es malo. Lo ideal es que tenga espacio para moverse un poco, pero sin barro ni piedras filosas.

Mito 4: "Si le pongo antibiótico a todos los terneros del lote, evito que se enfermen"

Falso. El antibiótico no previene infecciones en las pezuñas, solo trata las bacterias cuando ya están causando daño. Usarlo sin necesidad genera resistencia y debilita la flora intestinal del animal, causando diarrea y problemas digestivos.

Mito 5: "Las cojeras solo pasan en terneros flacos, los gordos no se enferman"

Falso. Los terneros gordos también tienen pezuñas blandas si no reciben minerales. Además, el sobrepeso aumenta la presión sobre las pezuñas y puede provocar fisuras. Todos los animales del hato están en riesgo si las condiciones de barro y humedad están presentes.

Mito 6: "Si la pezuña se ve bien por fuera, no hay infección"

Falso. Muchas infecciones empiezan dentro del casco, entre la uña y el tejido blando. Un ternero puede tener dolor intenso sin que se vea nada en la superficie. Si el animal sigue cojo después de dos días de limpieza, revise con más cuidado o llame al veterinario para que explore con una sonda.

Cómo mejorar resultados en el corto y mediano plazo

En el corto plazo, lo más efectivo es establecer una rutina de revisión después de cada lluvia. Dedique 20 minutos a recorrer el potrero y observar cómo camina cada animal. Anote en una libreta los que cojean y trátelos ese mismo día. No espere al fin de semana ni a que "termine de llover".

Implemente un botiquín básico para pezuñas

Tenga siempre a mano: yodo diluido, spray antiséptico, vendas elásticas, guantes de examinación, tijeras de podar pezuñas y un balde limpio. Todo esto cuesta menos de lo que pierde con un solo ternero mal tratado. Guarde el botiquín en un lugar seco y revíselo cada mes.

Si necesita una guía personalizada para su caso (una vaca, un pequeño lote o su finca), una asesoría veterinaria le ahorra pérdidas y le da un plan claro. Luis Arturo García, Médico Veterinario, puede ayudarle a diseñar un manejo eficiente para su hato.

Plan de mejora a 90 días

  • Semana 1-2: Revisar y tratar todos los terneros cojos actuales. Separar en corral seco.
  • Semana 3-4: Aplicar baño podal semanal a todo el hato. Revisar bebederos y comederos para evitar barro.
  • Semana 5-8: Suplementar con minerales de zinc y cobre en la sal. Llevar registro de cuántos animales se enferman y en qué potrero.
  • Semana 9-12: Evaluar si el número de cojeras bajó. Si no, revisar el drenaje de los potreros y considerar cambiar el piso de los corrales de encierro.

A mediano plazo, el objetivo es que el tratamiento de una cojera sea la excepción, no la regla. Si logra que en su finca solo el 5% de los terneros tenga problemas de pezuñas al año, ya está en un nivel de manejo eficiente. La mayoría de las fincas sin control tienen entre el 20% y el 40% de los animales afectados en temporada de lluvias.

Recuerde que el tema de cojeras después de lluvias no se resuelve con una sola acción. Es un proceso de mejora continua donde cada paso suma. Un ganadero que revisa, trata y previene, tiene terneros más sanos, que crecen más rápido y generan más rentabilidad.

Para el siguiente ciclo de lluvias, ya tendrá experiencia y datos de su propia finca. Sabrá qué potreros son problemáticos, qué animales son más propensos y qué tratamiento funciona mejor en su hato. Esa información vale oro y la construye día a día con observación y trabajo práctico.

Preguntas frecuentes

1. ¿Cuánto tarda en sanar un ternero con cojera por infección?

Si se trata el primer día, entre 3 y 5 días. Si ya hay absceso formado, puede tardar de 7 a 14 días con tratamiento adecuado.

2. ¿Puedo usar penicilina en un ternero cojo sin receta?

En muchos países se consigue sin receta, pero debe conocer la dosis exacta según el peso. Lo responsable es consultar al veterinario para no subdosificar (no hace efecto) ni sobredosificar (riesgo de intoxicación).

3. ¿El gabarro se contagia entre terneros?

Sí, las bacterias del género Fusobacterium y Bacteroides se transmiten por el barro y el estiércol contaminados. Por eso es tan importante separar al animal enfermo y desinfectar los corrales.

4. ¿Qué hago si la pezuña se le desprende al ternero?

Es una emergencia. Lave con solución salina, cubra con vendaje estéril y contacte al veterinario de inmediato. El animal puede salvarse si la articulación no está comprometida, pero necesita cirugía y antibióticos fuertes.

5. ¿Cada cuánto debo recortar las pezuñas de los terneros?

En ganado a pastoreo, una revisión y recorte cada 6 meses es suficiente. En confinamiento o corrales de engorde, cada 3 o 4 meses. Si nota que las uñas crecen torcidas o se parten, revise más seguido.

6. ¿Los baños podales (pediluvio) funcionan para prevenir cojeras?

Sí, pero solo si se usan correctamente. El animal debe pasar con las patas limpias (sin barro) por una solución de sulfato de zinc al 5% o formalina al 3% durante al menos 5 minutos. Si el baño está sucio, no sirve de nada.

7. ¿La alimentación influye en las cojeras de los terneros?

Mucho. Una dieta baja en zinc, cobre y biotina produce pezuñas blandas y quebradizas. La suplementación mineral mejora la calidad del tejido y reduce las lesiones.

8. ¿Puedo dejar al ternero cojo en el mismo potrero si le pongo una venda?

No es recomendable. El barro mojará la venda en pocas horas y la infección empeorará. Lo mejor es tener un corral seco para enfermería, aunque sea pequeño.

Conclusión y pasos siguientes

Las cojeras en terneros después de lluvias no son una fatalidad. Son un problema manejable si usted actúa rápido, conoce las señales y aplica un plan de acción básico. Lo que separa a un ganadero que pierde dinero de uno que mantiene su hato sano es la constancia en la revisión y la rapidez en el tratamiento.

No necesita ser veterinario para notar que un ternero cojea. Necesita observar, separar, limpiar y desinfectar. Eso es lo básico, y funciona. Si además previene con minerales y manejo del barro, sus pérdidas se reducen drásticamente.

Ahora que sabe qué hacer y cómo mejorarlo, revise su finca con otros ojos. Mire los potreros, los bebederos, los terneros que caminan diferente. Tome nota, actúe y vea los resultados en pocos días. La rentabilidad de su hato empieza por una pezuña sana.

Para seguir mejorando, recuerde que una asesoría con un profesional puede darle la tranquilidad de tener un plan a la medida. Luis Arturo García, Médico Veterinario, está disponible para ayudarle a optimizar el manejo de su ganado y prevenir problemas futuros. Esté atento a próximos recursos y guías prácticas que compartiremos para apoyar su trabajo en el campo.

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