Terneros con cojeras después del transporte: qué hacer y qué revisar
Cuando usted descarga los terneros después de un viaje largo y nota que algunos vienen rengueando, la preocupación es inmediata. Usted pagó por animales sanos, invirtió en flete y ahora ve terneros con cojeras después del transporte: qué hacer y qué revisar se vuelve la única pregunta que importa en ese momento. No es un problema raro: muchos lotes llegan con uno o dos animales que no apoyan bien una pata, y si no se actúa rápido, esa cojera puede convertirse en una infección grave que le quite kilos y plata.
Lo primero que usted necesita saber es que la mayoría de estas cojeras tienen solución si se revisan a tiempo. Detenga el animal, revise la pezuña y busque señales claras: hinchazón, calor, heridas o separación de la uña. Un baño de pies con sulfato de cobre al 5% y aplicar un antibiótico tópico en la zona afectada resuelve entre el 70 % y 80 % de los casos leves si se hace el primer día. La clave es no esperar a mañana.
Cómo identificar correctamente el problema en el ganado
Identificar una cojera en terneros recién llegados no es lo mismo que verla en un animal acostumbrado al corral. Estos animales vienen estresados, cansados y muchas veces con las defensas bajas. Por eso, es normal que la señal sea más sutil o que el ternero intente ocultarla. Usted tiene que observar con atención desde el primer momento.
Señales tempranas que delatan una cojera
No espere a que el animal deje de caminar completamente. Las primeras señales aparecen en la pisada y la postura:
- Cabezazos al caminar: el ternero levanta la cabeza de forma exagerada al apoyar la pata afectada.
- Descanso constante de una pata: si el animal cambia el peso de una pata a otra mientras está quieto, algo le duele.
- Pezuña caliente al tacto: pase la mano por la uña y la corona; si nota más calor que en las otras patas, hay inflamación.
- Separación de la línea blanca: revise entre la uña y el talón; si ve una línea más abierta o tierra metida, es una puerta de entrada para infecciones.
- Hinchazón arriba de la pezuña: si la zona de la corona está abultada, hay un absceso o una pododermatitis comenzando.
Cómo revisar la pata paso a paso en el corral
Para revisar sin lastimar al animal ni ponerse en riesgo, siga este orden práctico:
- Sujete al ternero en un brete o manga. No intente revisar a mano alzada; un animal dolorido patea fuerte.
- Lave la pezuña con agua limpia. El barro y el estiércol esconden las señales. Use una manguera o un balde.
- Palpe la zona de la corona y el talón. Busque calor, hinchazón o zonas más duras.
- Revise la línea blanca. Use una navaja o un cuchillo romo para limpiar la suela y ver si hay tierra o piedritas metidas.
- Observe el espacio entre las uñas. A veces una astilla o una piedra se aloja ahí y causa el dolor.
Mini checklist de revisión rápida
- El animal apoya la pata o la mantiene en el aire todo el tiempo.
- La pezuña está caliente comparada con las otras patas.
- Hay hinchazón visible arriba de la uña.
- Se ve una herida, separación o material extraño en la suela.
- El ternero tiene fiebre (temperatura mayor a 39.5 °C).
Errores comunes que comete el ganadero sin darse cuenta
En mi experiencia revisando lotes en corrales de engorde, el error más frecuente es confundir una cojera con «cansancio del viaje». El ganadero ve al ternero rengueando y piensa que es normal después de 12 horas de flete. Eso no existe: un ternero sano puede llegar cansado, pero no llega cojo. Si usted aplaude y el animal no intenta moverse, tiene un problema, no pereza.
El segundo error grave es aplicar antiinflamatorios sin revisar la pata. Usted le inyecta un antiinflamatorio no esteroideo (como el flunixin o el ketoprofeno) y la cojera desaparece por unas horas, pero la causa sigue ahí. Al día siguiente, el absceso ya subió a la corona y el tratamiento es más costoso. Revise primero, inyecte después si hace falta.
El tercer error es «dejar que se cure solo». En el ganado bovino, una herida en la pezuña rara vez cicatriza sin intervención porque el animal pisa sobre la herida, mete tierra y bacterias, y lo que era un raspón se convierte en una pododermatitis séptica que puede dejar al animal con cojera crónica.
Otro error común es no separar al animal cojo del lote. El ternero con dolor no compite por la comida, baja su ganancia diaria de peso y además es pisoteado por los compañeros. Un animal así pierde entre 300 y 500 gramos por día mientras está cojo.
Qué hacer paso a paso en la finca
Aquí le doy la secuencia exacta para actuar desde el momento en que detecta la cojera. Esto aplica para terneros, vacas y toros por igual, aunque la causa suele variar un poco entre categorías.
Paso 1: Aislamiento inmediato del animal
Separe al ternero cojo del lote principal. Si no tiene un corral de enfermería, use un potrero chico o un corral aparte. El animal debe tener acceso a agua limpia y sombra. No lo mezcle con otros animales heridos; cada uno necesita su espacio para recuperarse sin competencia.
Paso 2: Limpieza profunda de la pezuña
Lave la pata afectada con agua a presión para quitar toda la suciedad. Si tiene un cepillo de cerdas duras, use para frotar la pezuña y la corona. Después, seque con un trapo limpio. La limpieza es el 50 % del éxito del tratamiento; si deja tierra, el antibiótico no penetra.
Paso 3: Identifique el tipo de lesión
Con la pezuña limpia, busque estas lesiones típicas en terneros después del transporte:
- Piedra o astilla incrustada: se ve a simple vista. Retírela con pinzas y limpie la zona con yodo.
- Absceso en la línea blanca: vea una mancha negra o un punto blando en la suela. Al presionar, sale pus. Drene con una navaja limpia.
- Hematoma en la pezuña: la uña se ve azulada o morada. Ocurre por golpes durante la carga o el viaje. No drene; aplique frío local las primeras 12 horas.
- Pododermatitis infecciosa: la zona entre las uñas está roja, hinchada y con mal olor. Requiere antibiótico sistémico.
Tabla rápida: lesión vs. tratamiento inicial
| Lesión | Tratamiento inmediato | Severidad |
|---|---|---|
| Piedra o astilla | Extraer, limpiar con yodo | Leve |
| Absceso línea blanca | Drenar, lavar, vendar | Moderada |
| Hematoma | Frío local, reposo | Leve a moderada |
| Pododermatitis | Antibiótico sistémico + tópico | Grave |
| Fractura o luxación | Veterinario urgente | Muy grave |
Paso 4: Aplicación del tratamiento
Para lesiones leves (piedra o absceso pequeño), aplique un antiséptico tópico como yodo diluido al 2 % o sulfato de cobre en spray sobre la zona afectada. Luego cubra con una venda limpia y cambie cada 24 horas. Para lesiones moderadas o graves, administre un antibiótico de amplio espectro como oxitetraciclina o ceftiofur por vía intramuscular, siempre siguiendo la dosis del fabricante y respetando el tiempo de retiro.
Paso 5: Monitoreo diario
Revise al animal cada 24 horas. Los signos de mejora son: el ternero apoya más la pata, la hinchazón baja y la herida empieza a cerrar. Si a los 3 días no hay mejora visible, llama al veterinario. Un absceso que no se drena bien puede requerir cirugía menor o desbridamiento.
Qué tan grave es este problema en la producción
Una cojera mal manejada no es solo un animal que cojea: es plata perdida. Los terneros con dolor de pezuña dejan de comer, se deshidratan más rápido y pierden peso en los primeros días del engorde. Esto afecta directamente la conversión alimenticia: el animal gasta energía en inflamación y dolor, no en crecer.
En cifras reales, un ternero que cojea durante una semana puede perder entre 5 y 8 kilos de peso vivo. Si usted tiene un lote de 50 terneros y 10 salen cojos, está perdiendo entre 50 y 80 kilos potenciales solo en el arranque. Además, los costos de tratamiento (antibióticos, vendas, mano de obra) suman entre 10 y 15 dólares por animal afectado.
Otro punto grave: los animales que sufren cojeras severas tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedades respiratorias durante el periodo de adaptación. El estrés del dolor baja las defensas, y el ternero se vuelve vulnerable a cualquier bacteria del corral. Es común ver un lote donde primero aparecieron cojeras y a los 10 días explotaron casos de neumonía.
En el mediano plazo, una cojera mal curada puede dejar secuelas como pezuñas deformadas o abscesos crónicos que obligan a descartar al animal antes de tiempo. En producción de carne, esto significa vender el animal como vaca de descarte en lugar de novillo gordo, con una pérdida de hasta el 30 % del valor de mercado.
Cómo prevenir este problema en el manejo diario
Prevenir cojeras después del transporte empieza antes de que el ternero suba al camión. Usted puede reducir significativamente el riesgo si aplica estas medidas en cada etapa del proceso.
Antes del viaje: preparación del animal
Los terneros que viajan con las pezuñas recortadas y en buen estado tienen menos probabilidad de lesionarse. Si usted recibe animales de remate, no puede controlar eso, pero cuando son terneros propios, programe un recorte de pezuñas 15 días antes del flete. Un animal con uñas largas se desequilibra más durante el viaje y golpea las patas contra el piso del camión.
Además, no cargue terneros con el estómago lleno. Un animal que viaja rumiando tiene menos espacio para mantener el equilibrio y se cansa más rápido. Ayune 6 horas antes del viaje: ofrezca agua, pero no alimento concentrado ni pasto en exceso.
Durante el viaje: condiciones del camión
El piso del camión es clave. Use cama de aserrín, viruta o paja limpia de al menos 5 cm de espesor. Un piso resbaloso o sin cama hace que los terneros patinen y se golpeen las pezuñas constantemente. Si el viaje dura más de 8 horas, programe una parada de 30 minutos para que los animales se reacomoden y beban agua.
No sobrecargue el camión. Los terneros necesitan espacio para pararse con las cuatro patas firmes. Si van apretados, no pueden absorber los movimientos del vehículo y las patas reciben todo el impacto. La densidad de carga recomendada para terneros de 180 a 220 kg es de 1.2 a 1.4 metros cuadrados por animal.
Al llegar: manejo en los primeros 30 minutos
Cuando el camión llega a su finca, no suelte los terneros de golpe. Bájelos despacio y diríjalos a un corral de recepción con piso seco y limpio. Ofrézcales agua fresca de inmediato y deje que descansen 30 minutos antes de ofrecer alimento. Durante ese tiempo, camine entre ellos y observe las pisadas. Detectar una cojera en los primeros 30 minutos le da 24 horas de ventaja en el tratamiento.
Mitos y verdades en la ganadería
En los años que llevo trabajando con ganado de carne y leche, he escuchado decenas de consejos que circulan entre ganaderos. Algunos son útiles, otros causan más daño que beneficio. Aquí le aclaro los más comunes sobre cojeras en terneros.
Mito 1: «La cojera se pasa sola si el animal descansa»
Falso. Una pezuña lastimada no se cura solo con reposo. Si hay una infección, el reposo no mata las bacterias. Debe limpiarse, desinfectarse y, si es necesario, tratarse con antibiótico. Dejar que «se pase sola» convierte una herida superficial en un absceso profundo.
Verdad 1: «Aplicar sulfato de cobre en la pezuña ayuda a endurecer la uña y prevenir infecciones»
Cierto. El sulfato de cobre al 5 % aplicado como baño de pies o en spray sobre la pezuña limpia ayuda a endurecer el tejido y crea un ambiente hostil para las bacterias que causan la pododermatitis. Es una práctica recomendada especialmente en corrales de engorde y establos lecheros.
Mito 2: «Si el ternero tiene fiebre, la cojera es por una enfermedad respiratoria»
Falso. La fiebre en un ternero con cojera puede ser causada por una infección local en la pezuña que ya subió al torrente sanguíneo. No asuma que es respiratorio; revise la pata siempre. Un absceso en la línea blanca puede generar fiebre de hasta 40.5 °C sin que haya neumonía.
Verdad 2: «Un baño de pies al llegar reduce las cojeras del transporte hasta en un 40 %»
Cierto. Pasar a los terneros por un pediluvio con sulfato de cobre al 5 % o formol al 2 % durante los primeros 10 minutos después de bajar del camión limpia, desinfecta y endurece la pezuña. Varios estudios en corrales de engorde de Estados Unidos y Brasil confirman esta reducción significativa.
Mito 3: «Las cojeras solo les dan a las vacas lecheras, no a los terneros de carne»
Falso. Las cojeras afectan a cualquier bovino que sea transportado. Los terneros de carne son tan susceptibles como las vacas lecheras, especialmente si viajan largas distancias sobre pisos duros. La diferencia es que en ganado de carne se detectan menos porque no se revisan las patas con la misma frecuencia que en un establo lechero.
Verdad 3: «Un ternero que estuvo cojo 15 días o más puede quedar con pezuña deforme de por vida»
Cierto. Cuando una infección o un absceso daña el tejido germinativo de la pezuña (la zona donde crece la uña), el crecimiento se desvía y la uña queda deformada. Esto predispone al animal a cojeras recurrentes y reduce su vida productiva. Por eso es urgente tratar antes de los primeros 3 días.
Si necesita una guía personalizada para su caso (una vaca, un pequeño lote o su finca), una asesoría veterinaria le ahorra pérdidas y le da un plan claro. Puede consultar con Luis Arturo García, Médico Veterinario.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que varios terneros lleguen cojos después del viaje?
No es normal, pero es común cuando las condiciones del transporte no fueron adecuadas. Si más del 10 % del lote llega cojo, revise el camión, el tipo de cama y la densidad de carga. También puede ser señal de que los animales venían con problemas de pezuña desde el origen.
¿Cuántos días tarda en sanar un ternero con cojera leve?
Si la lesión es superficial (piedra o absceso pequeño) y se trata el primer día, la recuperación toma entre 3 y 5 días. Para lesiones moderadas (absceso drenado con antibiótico), de 7 a 10 días. Casos graves pueden requerir de 15 a 21 días de tratamiento.
¿Puedo usar antiinflamatorios humanos en terneros?
No. Los antiinflamatorios para humanos no están formulados para el metabolismo bovino y pueden causar daño renal o gástrico. Use únicamente productos veterinarios aprobados como flunixin meglumine o meloxicam en las dosis indicadas para bovinos.
¿Qué hago si el ternero no quiere pararse ni comer?
Si el animal está postrado y no come después de 24 horas, es una emergencia. Puede tener una infección sistémica, una fractura o un problema metabólico asociado. Llame al veterinario de inmediato y mientras tanto ofrézcale agua manualmente con un balde o jeringa grande.
¿El tipo de piso del corral influye en la recuperación?
Sí, mucho. Un piso de tierra húmedo o con barro retrasa la curación y aumenta el riesgo de infección. Idealmente, mantenga al ternero en un corral con piso de cemento limpio y seco, o sobre una cama de viruta o paja que se cambie a diario. La humedad constante ablanda la pezuña y empeora la lesión.
¿Debo vender al ternero si la cojera no mejora en dos semanas?
Depende del valor del animal y del costo del tratamiento. Si es un ternero de alto valor genético o un reproductor, vale la pena invertir en tratamiento veterinario especializado. Si es un ternero de engorde común, evalúe el costo de tratamiento vs. el peso que puede recuperar. Un animal que no apoya la pata después de 21 días de tratamiento intensivo probablemente quedará con secuelas y es mejor considerar su descarte.
¿La cojera puede contagiarse a otros terneros del lote?
Algunas causas sí. La pododermatitis infecciosa (también llamada «flemón interdigital») es causada por bacterias como Fusobacterium necrophorum que pueden transmitirse a través del barro contaminado. Separe siempre al animal enfermo y desinfecte el área donde estuvo. Otras causas como piedras o hematomas no son contagiosas.
¿Cada cuánto debo revisar las pezuñas de los terneros en los primeros 30 días?
Revise visualmente a todo el lote cada 3 días durante el primer mes después de la llegada. Preste especial atención a los animales que comen menos o se apartan del grupo. Una revisión rápida de las patas mientras los animales están en el comedero o en la manga le toma 5 minutos y puede ahorrarle semanas de tratamiento.
Cómo mejorar resultados en el corto y mediano plazo
Si usted aplica todo lo que hemos visto hasta aquí, los resultados empiezan a notarse en la primera semana. Los terneros tratados a tiempo retoman el consumo de alimento más rápido, la ganancia diaria de peso no se detiene y las pérdidas por descarte se reducen drásticamente. Pero hay pasos adicionales que puede dar para que el sistema funcione solo, sin que usted tenga que estar pendiente 24/7.
En el corto plazo: estandarice el protocolo de llegada
Cree un protocolo escrito para la recepción de terneros. Que incluya: revisión individual de cada animal al bajar del camión, baño de pies con sulfato de cobre, aislamiento de cualquier animal con cojera visible y una revisión a las 24 horas. Cuando el protocolo está escrito y lo conoce todo el personal, los errores se reducen y los resultados se vuelven consistentes.
En el mediano plazo: invierta en infraestructura básica
Un corral de recepción con piso firme y seco, una manga de trabajo funcional y un pediluvio de entrada no son lujos, son herramientas de producción. Un pediluvio bien ubicado en la entrada del corral de engorde permite tratar a todo el lote sin estrés adicional. Una manga bien diseñada reduce el tiempo de revisión de cada animal de 10 minutos a 3 minutos.
Monitoree los costos y compare resultados
Lleve un registro de cuántos terneros llegan cojos, cuánto gastó en tratamiento y cuántos días tardaron en recuperarse. Con dos o tres lotes de datos usted va a saber exactamente cuánto le cuesta una cojera y dónde está el punto débil de su operación. Ese registro le permite tomar decisiones con números, no con suposiciones.
Capacite a su personal
La persona que recibe los terneros debe saber reconocer una cojera temprana. Enséñele a revisar las pezuñas, a limpiarlas y a aplicar el tratamiento básico. Un buen vaquero entrenado puede detectar una cojera 24 horas antes que el dueño, y esa diferencia de tiempo vale kilos y dinero.
Alerta clave para no olvidar
Si un ternero llega cojo y usted no lo revisa en las primeras 12 horas, las probabilidades de que el caso se complique se multiplican por tres. Ese animal va a requerir el doble de antibiótico, el doble de días de tratamiento y probablemente va a perder más peso que si lo hubiera atendido al llegar. No espere.
Las cojeras en terneros después del transporte no tienen por qué ser una pérdida anunciada. Con revisión temprana, limpieza adecuada y un plan de acción claro, usted resuelve la mayoría de los casos en menos de una semana y evita que el problema se convierta en una infección crónica que le reste rentabilidad a su lote. Recuerde: el dinero está en los kilos que gana cada animal, no en los que pierde por no revisar a tiempo.
Si quiere tener a mano una guía rápida con los pasos exactos para revisar y tratar cojeras en su próximo lote de terneros, descargue la guía de revisión práctica que he preparado con listas de verificación, dosis recomendadas y tiempos de recuperación para cada tipo de lesión. Es la misma que uso con mis clientes en corrales de engorde y le va a ahorrar tiempo y dinero en el próximo embarque. Para una asesoría personalizada, recuerde que Luis Arturo García, Médico Veterinario, puede ayudarle a resolver sus dudas y a mejorar el manejo de su ganado.
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