Terneros con cojeras en invierno: qué hacer y qué revisar

Cuando llega el invierno y empiezan los días fríos y húmedos, uno de los problemas que más dolores de cabeza causa en el potrero es ver terneros con cojeras en invierno: qué hacer y qué revisar se convierte en la pregunta del día. Las cojeras en terneros no solo se ven feas, sino que frenan el crecimiento, bajan el consumo de alimento y terminan afectando el bolsillo del ganadero. Muchas veces el ternero deja de comer porque le duele moverse, pierde peso y se atrasa en el lote. No es un tema menor: una cojera mal atendida puede convertirse en una enfermedad del ganado que se extiende y complica todo el rodeo.

La respuesta directa es esta: si encuentra un ternero rengo en invierno, lo primero es separarlo del lote, revisarle las pezuñas con cuidado y limpiar bien la zona. En la mayoría de los casos, la causa está en el barro, piedras filosas, lesiones en la uña o infecciones que empiezan con una grieta. Actuar rápido evita que el problema avance a una fiebre o una infección más profunda. No es necesario ser veterinario para hacer una revisión inicial, pero sí hay que saber qué mirar y cómo actuar sin empeorar el cuadro.

Cómo identificar correctamente el problema en el ganado

Para reconocer una cojera en terneros durante el invierno, el ganadero debe aprender a observar el comportamiento del animal antes de que la renguera sea evidente. Un ternero que empieza a cojear no siempre muestra una señal clara de inmediato. A veces lo que se nota primero es que se aísla, come menos o se queda acostado más tiempo que los demás. Estos cambios en la conducta son la primera alerta de que algo anda mal en las extremidades o en las pezuñas.

El segundo paso es revisar la pezuña del ternero. El barro acumulado en invierno favorece que se formen abscesos, grietas o infecciones en la zona del casco. Si al levantar la pata nota mal olor, hinchazón o una herida abierta, estamos frente a un problema infeccioso. Las piedras filosas o los terrones duros también pueden incrustarse entre las uñas y provocar dolor. Todo esto se agrava con la humedad constante que ablanda el tejido de la pezuña.

Señales tempranas que no debe ignorar

Las primeras señales de un ternero con cojera en invierno son: movimientos más cortos al caminar, apoyo parcial de la pata, cabeza baja al desplazarse o tendencia a echarse en lugares secos y alejados del grupo. También puede notar que el ternero diarrea o presenta fiebre si la infección ya está avanzada. No espere a que el animal deje de caminar por completo para actuar. Esa señal ya indica que el dolor es severo y que la pérdida de peso será significativa.

Checklist rápido para revisar al ternero en el campo

  • Separar al ternero del lote para evitar que sea pisoteado por otros animales.
  • Levar la pata afectada con cuidado y observar el casco y la zona entre las uñas.
  • Oler la pezuña: si hay mal olor, probablemente hay infección activa.
  • Palpar la temperatura de la pata: si está caliente en comparación con la otra, hay inflamación.
  • Observar si hay grietas, piedras incrustadas o zonas blandas en el casco.

Errores comunes que comete el ganadero sin darse cuenta

El principal error que se repite en las fincas es dejar al ternero cojo dentro del lote pensando que "se le va a pasar solo". En invierno eso casi nunca ocurre. La humedad y el barro empeoran cualquier lesión mínima. Un pequeño corte en la pezuña puede convertirse en un absceso profundo en cuestión de días si no se limpia y se protege. El resultado es un ternero que pierde ganancia diaria de peso y se atrasa varias semanas respecto al lote.

Otro error frecuente es aplicar antibióticos sin saber qué se está tratando. Muchos ganaderos inyectan al ternero apenas lo ven cojo, pensando que es una infección generalizada. Pero si el problema es una piedra clavada o una grieta mecánica, el antibiótico no resuelve nada. Lo único que logra es gastar dinero y retrasar la revisión correcta. La clave está en revisar la pezuña antes de medicar.

También es común no revisar las pezuñas de todo el lote cuando aparece un caso. Las cojeras pueden ser contagiosas si hay parásitos o infecciones bacterianas como la dermatitis digital. Un ternero cojo puede estar contagiando a los demás a través del barro infectado. Ignorar esto convierte un caso aislado en un problema de todo el rodeo.

Finalmente, muchos ganaderos no ajustan la alimentación cuando hay terneros cojos. El animal que duele al caminar come menos y necesita un alimento más concentrado para no perder peso. No subir la calidad de la ración o del suplemento en esos días críticos es un error que se paga caro en la conversión alimenticia.

Qué hacer paso a paso en la finca

Cuando detecta un ternero con cojera en invierno, lo primero es actuar con orden. No se trata de hacer muchas cosas a la vez, sino de seguir una secuencia lógica que evite errores y permita resolver el problema rápido. A continuación el plan práctico que funciona en cualquier finca, sin importar el tamaño del hato.

Paso 1: Separar y evaluar

Separe al ternero del lote y colóquelo en un corral seco, con piso firme y limpio. Esto es fundamental porque el barro empeora las lesiones. Una vez separado, observe cómo camina en un espacio reducido. Determine qué pata está afectada y revise si hay hinchazón, calor o heridas visibles. Si no puede levantar la pata solo, pida ayuda para inmovilizar al animal con seguridad.

Paso 2: Limpiar y revisar la pezuña

Lave la pezuña con agua limpia y un cepillo para quitar todo el barro. Use un desinfectante suave como yodo diluido o clorhexidina. Una vez limpia, revise con buena luz: busque grietas, piedras, astillas, zonas blandas o abscesos. Si encuentra una piedra o un objeto clavado, retírelo con pinzas desinfectadas. Si hay un absceso, drene con una navaja limpia y aplique desinfectante.

Paso 3: Tratar la lesión

Si la lesión es superficial, aplique un spray cicatrizante o antiséptico en aerosol que se consigue en cualquier agropecuaria. Si hay infección con mal olor o pus, es necesario aplicar un antibiótico tópico y, en casos más serios, consultar al veterinario para una inyección. En lesiones profundas, un vendaje limpio y seco protege la zona mientras el ternero se recupera.

Paso 4: Aislar y monitorear

Mantenga al ternero en un corral seco y limpio durante al menos 5 a 7 días. Revise la pezuña cada dos días para asegurarse de que no haya reinfección. Ofrézcale alimento de buena calidad y agua limpia. Si el ternero no mejora en 48 horas, llame al veterinario. No espere más tiempo porque una infección profunda puede dañar el hueso y dejar al animal cojo de por vida.

Alertas sobre costos y tiempos

  • Costo de tratamiento: entre 5.000 y 15.000 pesos por animal si se usa material básico y antisépticos.
  • Tiempo de recuperación: de 7 a 15 días para cojeras leves; hasta 30 días si hay infección profunda.
  • Pérdida de peso estimada: entre 5 y 15 kilos por animal si no se atiende a tiempo.

Qué tan grave es este problema en la producción

Una cojera en terneros durante el invierno no es solo un problema estético o de bienestar animal. Tiene consecuencias económicas directas que muchos ganaderos subestiman. Un ternero que deja de comer por dolor pierde entre 0,3 y 0,5 kilos diarios de ganancia de peso durante la semana que dura el problema. Si el lote tiene varios animales afectados, la pérdida de kilos totales puede ser muy grande al final del invierno.

Además del peso, la cojera afecta la conversión alimenticia. Un ternero que camina con dolor gasta más energía en moverse y menos en crecer. El alimento que consume no se traduce en kilos de carne, sino en mantenerse parado. Esto encarece el costo de producción y alarga el tiempo necesario para llevar los terneros al peso de venta. En sistemas de engorde, cada día extra en el corral representa un gasto mayor.

En el caso de vacas gestantes o toros, las cojeras pueden afectar la reproducción. Una vaca que no se mueve bien tiene menos chances de monta o de llegar en buen estado al parto. Un toro cojo directamente queda fuera de servicio. Esto retrasa los índices de preñez y alarga la temporada reproductiva, con todo lo que eso implica en costos de manejo y alimentación.

Por último, no hay que olvidar que las cojeras repetitivas en un mismo lote indican que hay un problema de manejo del piso, de la alimentación o del control sanitario. Ignorarlo es asegurarse de que el problema se repita cada invierno con más intensidad. La prevención siempre es más barata que el tratamiento.

Cómo prevenir este problema en el manejo diario

La prevención de cojeras en terneros durante el invierno empieza por algo muy simple: el manejo del barro y el drenaje del potrero. Los terneros que pasan horas en zonas empantanadas tienen las pezuñas blandas y vulnerables a cualquier lesión. Si no puede cambiar el potrero, al menos asegure un lugar seco y elevado donde los animales puedan descansar sin estar metidos en el barro. A veces mover un bebedero o un comedero a una zona más alta soluciona gran parte del problema.

Otro punto clave es la revisión periódica de las pezuñas. No es necesario recortar todos los cascos cada mes, pero sí revisar visualmente a los terneros cada 15 días durante el invierno. Caminar entre el lote y observar cómo se mueven es una práctica sencilla que da mucha información. Un ternero que empieza a moverse diferente merece una revisión inmediata antes de que la cojera se establezca.

La alimentación también juega un papel preventivo importante. Una dieta con suficiente proteína bruta, minerales y vitaminas fortalece el tejido de la pezuña y mejora la respuesta inmune del animal. El zinc y el cobre, por ejemplo, son minerales clave para la salud del casco. Consulte con su veterinario si el suplemento mineral que usa cubre estas necesidades. A veces un pequeño ajuste en la ración marca la diferencia.

Pasos prácticos de prevención en el día a día

  • Drenar los potreros o mover los animales a zonas altas cuando empiezan las lluvias.
  • Colocar piedras o material firme alrededor de bebederos y comederos para evitar el barro.
  • Revisar las pezuñas del lote al menos cada 15 días durante el invierno.
  • Suplementar con minerales adecuados para fortalecer el casco.
  • Aislar de inmediato cualquier ternero que muestre señales de cojera.

Mitos y verdades en la ganadería

"Las cojeras en invierno son normales y no requieren tratamiento." Esto es falso. Las cojeras nunca son normales en ningún sistema productivo. Si aparecen repetidamente cada invierno, hay un problema de manejo que debe corregirse. Ignorarlo solo empeora los resultados del lote.

"El barro no causa cojeras, solo las empeora." Verdad a medias. El barro por sí mismo no provoca la lesión inicial, pero ablanda la pezuña y la hace más vulnerable a cortes, grietas e infecciones. Además, el barro contaminado con heces es el principal vehículo de bacterias que causan abscesos y dermatitis.

"Un ternero cojo siempre tiene una infección." Falso. Muchas cojeras comienzan por un golpe, una piedra o una grieta mecánica. No todas son infecciosas. Por eso es clave revisar antes de medicar. Aplicar antibióticos sin necesidad es contraproducente y caro.

"Si el ternero come bien, la cojera no es grave." Falso. El ternero puede comer un poco menos durante los primeros días sin que se note a simple vista. Para cuando se ve una pérdida de peso evidente, la cojera ya lleva varios días avanzada. Nunca se fíe del consumo de alimento como único indicador.

"Las pezuñas se curan solas si se dejan secar." Verdad a medias. Una grieta superficial puede cicatrizar si se mantiene seca y limpia. Pero si hay infección o absceso, no se cura solo. El secado ayuda, pero sin limpieza y desinfección previa, la infección puede profundizarse.

"Los parásitos internos no tienen relación con las cojeras." Falso. Una carga alta de parásitos debilita al ternero, baja sus defensas y empeora la respuesta a cualquier infección. Un ternero con parásitos se recupera mucho más lento de una cojera. El control parasitario regular es parte de la prevención de cojeras.

Cómo mejorar resultados en el corto y mediano plazo

Si ya identificó terneros cojos en su lote y aplicó el plan de acción, el siguiente paso es asegurarse de que el problema no se repita. A corto plazo, lo que más resultados da es mantener un corral de aislamiento seco y limpio para cualquier ternero que cojee. Tener ese espacio listo antes de que aparezca el problema ahorra tiempo y evita que el ternero se recupere en el barro.

A mediano plazo, la mejora viene por el lado del manejo del piso y la alimentación. Invertir en drenajes, cambiar la ubicación de los bebederos o simplemente rotar los potreros de invierno reduce drásticamente la incidencia de cojeras. Además, ajustar la suplementación mineral con énfasis en zinc, cobre y biotina fortalece las pezuñas de todo el lote, no solo de los terneros enfermos.

Otra acción concreta es capacitar a una o dos personas de la finca en la revisión básica de pezuñas. No necesita ser veterinario para identificar una piedra, limpiar una herida o aplicar un antiséptico. Tener alguien entrenado en el equipo reduce los tiempos de respuesta y mejora la tasa de recuperación. Esto se traduce directamente en menos kilos perdidos y menos gastos en tratamientos complicados.

Por último, lleve un registro simple de los casos de cojera que aparecen en cada invierno. Anote la fecha, el animal, la pata afectada, el tratamiento aplicado y cuánto tardó en recuperarse. Con esa información, al año siguiente sabrá si las medidas que tomó están funcionando o si necesita ajustar algo. Los datos de la propia finca son la mejor herramienta para tomar decisiones.

Si necesita una guía personalizada para su caso (una vaca, un pequeño lote o su finca), una asesoría veterinaria le ahorra pérdidas y le da un plan claro. Luis Arturo García, Médico Veterinario, puede ayudarle a revisar sus prácticas y ajustar lo necesario para que el invierno no le gane la partida.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo tarda en recuperarse un ternero con cojera?

Depende de la gravedad. Una cojera leve por una grieta superficial puede mejorar en 5 a 7 días si se limpia y se mantiene seco. Una infección o absceso profundo puede tardar de 15 a 30 días, incluso más si no se trata a tiempo.

¿Puedo usar antibiótico sin consultar al veterinario?

No es recomendable. Si la cojera es por una piedra o un golpe, el antibiótico no sirve y solo genera resistencia. Use antibiótico solo si hay signos claros de infección como pus, mal olor o hinchazón, y preferiblemente con indicación veterinaria.

¿El barro es siempre la causa de las cojeras?

No siempre, pero es el principal factor que las empeora. El barro ablanda la pezuña y la vuelve más frágil. Además, mantiene la humedad constante que favorece el crecimiento de bacterias. Un piso seco es la mejor prevención.

¿Las vacas adultas también sufren cojeras en invierno?

Sí, las vacas adultas también se afectan, especialmente si están pesadas o gestantes. Sin embargo, los terneros son más vulnerables porque su pezuña es más blanda y pasan más tiempo en el barro. La revisión debe incluir todo el rodeo.

¿Debo recortar la pezuña del ternero cojo?

Solo si hay un crecimiento excesivo o una deformación que impide el apoyo normal. En la mayoría de los casos de cojera invernal no es necesario recortar. La prioridad es limpiar, desinfectar y mantener seco. El recorte debe hacerlo alguien con experiencia.

¿Los parásitos internos pueden causar cojeras?

No directamente, pero un ternero con alta carga de parásitos está más débil y se recupera más lento. Además, el rascado constante por parásitos externos puede lastimar las patas. Un buen programa de desparasitación ayuda a prevenir complicaciones.

¿Qué hago si el ternero no mejora después de una semana?

Llame al veterinario. Si una cojera no mejora en 7 días con el tratamiento básico, puede haber una infección ósea o una lesión más profunda que requiere manejo profesional. No espere más porque el daño puede volverse permanente.

¿Vale la pena invertir en un corral seco para terneros enfermos?

Sí, completamente. Un corral seco y limpio para aislar animales enfermos es una de las inversiones más rentables en una finca. Reduce los tiempos de recuperación, evita contagios y disminuye las pérdidas de peso. No necesita ser grande ni costoso, solo funcional.

Conclusión y acción recomendada

Las cojeras en terneros durante el invierno son un problema real que ningún ganadero debe ignorar. La buena noticia es que la mayoría de los casos se resuelven con acciones simples y rápidas si se detectan a tiempo. Separar al animal, revisar la pezuña, limpiar la lesión y mantenerlo en un lugar seco son pasos que cualquier persona puede hacer en la finca sin equipos costosos ni conocimientos avanzados.

Lo más importante es cambiar la mentalidad de "se le va a pasar solo" por una actitud de revisión y acción temprana. Cada día que un ternero cojo pasa sin atención es un día de peso perdido que no se recupera. La diferencia entre un lote que rinde bien en invierno y uno que se atrasa está en cómo se manejan estos detalles cotidianos.

Si quiere profundizar en este tema y tener una guía paso a paso para revisar las pezuñas de sus terneros sin errores, descargue nuestra guía de revisión práctica. Está hecha para ganaderos como usted, con lenguaje claro, dibujos simples y pasos que puede aplicar hoy mismo en su finca. No deje que el invierno le gane la partida a su producción.

Si tiene dudas sobre cómo aplicar estos consejos en su finca o quiere un plan a la medida para su hato, Luis Arturo García, Médico Veterinario, está disponible para asesorías. Con una consulta práctica, usted puede identificar los puntos débiles de su manejo y recibir recomendaciones concretas. No se pierda los próximos recursos que estaremos publicando para ayudarlo a mejorar la salud y la productividad de su ganado.

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