Terneros con cojeras en verano: qué hacer y qué revisar

Las terneros con cojeras en verano: qué hacer y qué revisar es una de las consultas más frecuentes que recibimos cuando suben las temperaturas. El ganadero llega al corral y nota que uno o varios animales no se apoyan bien, caminan en puntas o directamente se quedan echados. En vacas, terneros y novillos esto no solo duele al animal, también frena el crecimiento y baja la producción.

Si usted está viendo esto en su finca, lo primero que debe hacer es revisar las pezuñas del animal afectado. En verano el calor, el barro y la humedad en los corrales ablandan el casco y favorecen infecciones. No se trata de esperar a que se recupere solo, porque en la mayoría de los casos empeora. La respuesta inmediata es separar al ternero, lavar bien la pezuña con agua limpia y observar si hay hinchazón, mal olor o alguna herida entre los dedos.

Cómo identificar correctamente el problema en el ganado

Cojera en terneros no es un solo problema, sino un síntoma de varias cosas que pueden estar pasando. Lo más común en verano son infecciones en la pezuña causadas por bacterias que entran cuando el casco está blando o lastimado. El piso húmedo de los corrales, combinado con calor, crea el ambiente perfecto para que estas bacterias crezcan.

También hay que considerar que el ternero pudo haberse lastimado con una piedra, un alambre o algún objeto en el potrero. En animales más jóvenes a veces la cojera viene acompañada de fiebre o diarrea, lo que indica que el problema no es solo en la pata, sino que hay una infección general en el cuerpo.

Señales tempranas que no debe ignorar

El ternero cojero no siempre renguea visiblemente desde el principio. Las primeras señales son sutiles y se notan cuando el animal está en reposo o se mueve poco. Usted puede detectar el problema antes de que sea grave si observa estas señales:

  • El ternero se queda echado más tiempo de lo normal, incluso cuando los demás están de pie o comiendo.
  • Camina con la cabeza agachada o moviendo el lomo de forma extraña al dar cada paso.
  • Apoya menos peso en una pata y la mantiene levantada cuando está quieto.
  • La pezuña se ve más caliente al tacto que las otras patas.
  • Hay inflamación entre los dedos o justo encima de la pezuña, en la zona llamada corona.

Si usted ve cualquiera de estas señales, no espere. Lo barato es revisar temprano. Lo caro es dejar que pase el tiempo y que el animal termine con una infección profunda en el hueso o en las articulaciones, que casi siempre termina en descarte.

Mini checklist para la revisión inicial

Antes de llamar al veterinario o aplicar cualquier tratamiento, haga esto en el corral:

  1. Separe al ternero cojero del grupo para evitar que lo pisoteen o lo empujen.
  2. Lave la pata afectada con abundante agua limpia, preferiblemente con una manguera a presión suave.
  3. Observe si hay alguna herida visible, un clavo, una astilla o una piedra incrustada entre los dedos.
  4. Toque suavemente la pezuña y la zona arriba de ella para sentir si hay calor o hinchazón.
  5. Huela la pata. Si hay mal olor, es señal de infección activa, probablemente pietín o absceso.

Errores comunes que comete el ganadero sin darse cuenta

El error número uno es pensar que la cojera se pasa sola. En verano no se pasa sola. Las condiciones de calor y humedad hacen que cualquier pequeña herida en la pezuña se infecte rápidamente. Dejar al ternero suelto en el potrero esperando que mejore es perder tiempo y dinero.

Otro error muy frecuente es aplicar antibiótico sin revisar la pata. Muchos ganaderos ven un ternero cojero y le inyectan antibiótico pensando que es una enfermedad interna. Pero si el problema es una piedra clavada entre los dedos o un absceso en la pezuña, el antibiótico solo no resuelve nada. Primero hay que limpiar, drenar si es necesario y luego sí medicar.

También es común no separar al animal. Cuando el ternero cojero queda en el grupo, los demás lo empujan, no lo dejan comer tranquilo y se estresa más. El estrés baja las defensas y la infección avanza más rápido. Un ternero que no come no gana peso y pierde condición corporal en cuestión de días.

Finalmente, hay ganaderos que revisan la pata pero solo miran por encima, sin levantar la pezuña ni revisar entre los dedos. Ahí es donde generalmente está el problema. Una grieta pequeña en la zona interdigital, que parece nada, puede ser la entrada para bacterias que en una semana ya comprometieron todo el pie.

Qué hacer paso a paso en la finca

Cuando usted detecta un ternero con cojera, el plan de acción debe ser rápido y ordenado. No necesita ser veterinario para hacer la revisión básica y aplicar el manejo correcto. Lo que sí necesita es seguir una secuencia lógica para no saltarse pasos importantes.

Paso 1: Aislar al ternero

Lleve el animal a un corral pequeño, limpio y seco. Puede ser un brete o un cepo si tiene, pero lo importante es que el piso esté seco. El barro empeora cualquier herida en la pezuña. Si no tiene un lugar seco, puede poner una cama de cascarilla de arroz, viruta o paja.

Paso 2: Revisar la pezuña completa

Lave bien la pata con agua y jabón suave. Use un cepillo si tiene para quitar todo el barro y la suciedad. Una vez limpia, revise con cuidado:

  • La zona entre los dedos, que es donde más se clavan piedras o se acumula suciedad.
  • La línea donde el pelo se une con el casco, llamada corona, que suele enrojecerse cuando hay infección.
  • La suela de la pezuña, para ver si hay algún punto blando o hundido, señal de absceso.

Paso 3: Limpiar y desinfectar

Si encuentra una herida, lávela con agua oxigenada o con una solución de yodo diluido. No use alcohol porque arde mucho y el animal se va a estresar más. Si hay una piedra o un objeto clavado, retírelo con pinzas o con la mano protegida con guantes.

Paso 4: Drenar si hay absceso

Si nota un punto blando en la suela o en la zona interdigital, es probable que haya pus acumulado. Con una navaja limpia o un cuchillo bien afilado, haga una pequeña incisión en ese punto para que salga el pus. Esto se llama drenar el absceso. Después de drenar, lave nuevamente con yodo y aplique un spray antibacterial de uso veterinario.

Paso 5: Medicar si es necesario

No todos los casos requieren antibiótico. Si la infección es superficial y ya drenó, con la limpieza y desinfección local puede ser suficiente. Pero si el animal tiene fiebre, si la pata está muy inflamada o si hay mal olor intenso, sí necesita antibiótico. En ese caso consulte a su veterinario de confianza para que le indique el medicamento adecuado y la dosis correcta.

Alerta importante

Si el ternero no mejora después de 3 días de tratamiento básico, si la hinchazón sube más arriba de la pezuña o si el animal deja de comer por completo, llame al veterinario. Puede ser una infección en la articulación, que es mucho más seria y requiere tratamiento profesional urgente.

Qué tan grave es este problema en la producción

Las cojeras en terneros no son un problema menor. Un ternero que está cojo deja de ganar peso porque no camina al comedero, no compite por la comida y gasta energía extra en intentar moverse con dolor. Las pérdidas económicas son silenciosas pero reales.

En engorde, un ternero cojero puede perder hasta el 30% de su ganancia diaria de peso durante el tiempo que dura el problema. Si la infección se complica, el animal puede quedar cojo permanente y tener que ser descartado antes de tiempo, vendiéndolo a un precio mucho menor del que se esperaba.

En hembras de reemplazo, una ternera que sufrió cojeras severas en su desarrollo puede tener problemas de aplomos cuando sea vaca adulta. Eso afecta su vida productiva y su capacidad para mantenerse en el hato. Una vaca que no camina bien no pasta bien, no se alimenta bien y produce menos leche o desteta terneros más livianos.

También hay un costo invisible que muchos no consideran: el tiempo del ganadero. Atender un animal cojo toma tiempo, y si usted tiene varios casos seguidos en el verano, el tiempo perdido revisando y tratando animales se acumula. Prevenir sale más barato que estar curando todo el verano.

Costos aproximados de no atender a tiempo

Situación Pérdida económica estimada por animal
Cojera leve atendida a tiempo Baja, solo costo de desinfectante y tiempo de manejo
Cojera moderada sin tratar por 5 días Pérdida de 5 a 7 kilos de peso vivo
Cojera severa con infección articular Pérdida total del animal (descarte prematuro o muerte)

Cómo prevenir este problema en el manejo diario

La prevención de cojeras en verano empieza mucho antes de que llegue el calor. No es algo que se hace cuando ya hay terneros cojos. Es una rutina de manejo que se aplica durante todo el año y que se refuerza en los meses de mayor humedad y temperatura.

Manejo de corrales y pisos

El barro es el principal enemigo de las pezuñas en verano. Si usted puede mantener los corrales con buen drenaje, ya está evitando la mayoría de los problemas. Revise que el agua de lluvia o de bebederos no se estanque en las áreas donde los terneros se echan. Un corral bien drenado se seca rápido después de una lluvia y eso mantiene las pezuñas más duras y sanas.

Si tiene corrales de tierra, considere poner una capa de arena o cascajo en las zonas donde los animales pasan más tiempo: cerca de los comederos y bebederos. Esto reduce la humedad superficial y da un piso más firme que desgasta naturalmente el casco, evitando que crezca demasiado.

Revisión periódica de pezuñas

No es necesario que sea cada semana, pero sí programe una revisión mensual de las pezuñas de sus terneros durante el verano. Esto se hace fácil cuando los animales están en el brete para desparasitar o vacunar. Aproveche ese momento para observar el estado de los cascos y detectar problemas antes de que se conviertan en cojeras.

Si nota que algún ternero tiene el casco muy largo o deforme, programe un recorte básico de pezuñas. El recorte preventivo es una de las prácticas más efectivas para evitar cojeras, porque elimina puntos de apoyo anormales que pueden causar lesiones.

Nutrición que fortalece la pezuña

La calidad de la pezuña también depende de lo que come el animal. Una dieta balanceada, con suficiente proteína cruda y minerales como zinc y cobre, produce un casco más duro y resistente. La falta de estos nutrientes se nota en pezuñas quebradizas y blandas, que se lastiman con facilidad.

Consulte con su nutricionista o veterinario si la ración que está dando a sus terneros cubre los requerimientos de minerales traza. Muchas veces el problema de cojeras recurrentes en un hato no es el piso ni las bacterias, sino una deficiencia nutricional que debilita los cascos desde adentro.

Si necesitas una guía personalizada para tu caso (una vaca, un pequeño lote o tu finca), una asesoría veterinaria te ahorra pérdidas y te da un plan claro. Puedes consultar con Luis Arturo García, Médico Veterinario, para obtener recomendaciones específicas.

Mitos y verdades en la ganadería

En el campo circulan muchas creencias sobre las cojeras en terneros que no siempre son ciertas. Usted probablemente ha escuchado algunas de estas frases. Vamos a revisarlas con lo que realmente funciona en la práctica diaria.

Mito o creencia Realidad comprobada
"La cojera se cura sola si el animal descansa" Falso. En verano la humedad y el calor empeoran cualquier infección. El descanso ayuda, pero sin limpieza y desinfección la bacteria sigue avanzando.
"Echarle creolina en la pata es lo mejor" Falso. La creolina es un desinfectante fuerte que puede quemar el tejido sano y retrasar la cicatrización. Use soluciones de yodo diluido o productos veterinarios específicos.
"Solo los toros adultos tienen problemas de pezuñas" Falso. Los terneros también sufren cojeras, especialmente en verano cuando están en corrales húmedos o con mala alimentación.
"Si le pongo antibiótico, se cura más rápido" Depende. El antibiótico ayuda si hay infección bacteriana interna, pero si el problema es un absceso local que no se drenó, el antibiótico solo no sirve. Primero hay que drenar.
"Tener un pediluvio con sulfato de cobre evita las cojeras" Verdad a medias. Un pediluvio ayuda a endurecer el casco y a desinfectar, pero no sirve de nada si los corrales están llenos de barro y los terneros pasan todo el día en la humedad.
"Las cojeras son contagiosas entre terneros" Verdad. El pietín o dermatitis digital es una infección bacteriana contagiosa que se transmite por el barro contaminado. Si un ternero tiene pietín y no lo separa, puede contagiar a los demás.

Cómo mejorar resultados en el corto y mediano plazo

Mejorar el manejo de cojeras no es complicado, pero requiere constancia. La diferencia entre una finca que siempre tiene terneros cojos en verano y una que no, está en las rutinas diarias y en la rapidez para actuar cuando aparece el primer caso.

A corto plazo: esta semana

  • Revise todos los terneros que estén mostrando señales de molestia al caminar. No espere a que estén rengueando visiblemente. Si nota que un animal se echa más de lo normal, revíselo.
  • Asegúrese de que los corrales tengan zonas secas donde los terneros puedan echarse. Si llueve mucho, agregue cama seca en los sitios de descanso.
  • Limpie los bebederos para evitar que el agua se derrame y forme barro alrededor. Un bebedero mal ubicado o con fugas convierte el área en un lodazal constante.

A mediano plazo: este mes

  • Programe una jornada de revisión y recorte de pezuñas para todo el hato de terneros. Si nunca lo ha hecho, contrate a un pezuñero o pida a su veterinario que le enseñe la técnica básica.
  • Revise la alimentación. Asegúrese de que los terneros reciban un concentrado balanceado con los minerales adecuados para fortalecer el casco. No escatime en suplementos minerales.
  • Evalúe el drenaje de los corrales. Si hay zonas donde el agua se acumula, haga canales o zanjas para que el agua corra y no se estanque.

A largo plazo: este año

  • Lleve un registro de los casos de cojera que se presentan en su finca, anotando la época del año, el corral donde estaba el animal y el tipo de lesión. Esto le ayudará a detectar patrones y a tomar medidas preventivas más efectivas.
  • Si el problema es recurrente, considere mejorar la infraestructura de los corrales. Un piso firme y bien drenado es una inversión que se paga sola con menos animales enfermos y mejores ganancias de peso.
  • Capacite a su personal o a usted mismo en el manejo básico de pezuñas. Saber reconocer, limpiar y tratar una cojera a tiempo evita pérdidas enormes.

Preguntas frecuentes sobre terneros con cojeras en verano

¿Cada cuánto debo revisar las pezuñas de mis terneros?

En verano, al menos una vez al mes. Si ya ha tenido casos de cojeras, revise cada 15 días. En invierno o épocas secas, cada dos meses es suficiente.

¿El barro siempre causa cojeras?

No siempre, pero es el factor de riesgo más importante. El barro ablanda el casco y facilita la entrada de bacterias. Un ternero en un corral seco tiene muchas menos probabilidades de desarrollar cojeras que uno en un corral húmedo.

¿Puedo usar el mismo tratamiento para todas las cojeras?

No. Cada tipo de cojera requiere un tratamiento específico. Una herida superficial se maneja con limpieza y desinfección local. Un absceso requiere drenaje. Una infección articular necesita antibiótico y atención veterinaria. Lo primero es identificar correctamente el problema.

¿Los parásitos internos pueden causar cojeras?

Indirectamente sí. Una carga alta de parásitos internos debilita al ternero, baja sus defensas y lo hace más susceptible a infecciones. Un animal desparasitado adecuadamente tiene mejor salud general y sus pezuñas también se benefician.

¿Debo descartar un ternero que quedó cojo después de tratarlo?

Depende de la gravedad de la secuela. Si el animal camina con dificultad permanente, no gana peso y se la pasa echado, lo mejor económica y humanitariamente es descartarlo. Pero si solo tiene una leve cojera residual y come bien, puede recuperarse con el tiempo y tener una vida productiva normal.

¿El tipo de piso del corral influye en las cojeras?

Muchísimo. Los pisos de concreto muy lisos o muy ásperos lastiman las pezuñas. Los pisos de tierra con barro son los peores. Lo ideal es un piso firme, con buen drenaje y que no sea abrasivo. La arena gruesa o el cascajo bien compactado suelen ser buenas opciones para corrales de engorde.

¿Puedo bañar al ternero con cojeras?

No se recomienda bañar a un ternero cojero a menos que sea estrictamente necesario para limpiar la herida. El estrés del baño y la humedad en el resto del cuerpo no ayudan. Mejor limpie solo la pata afectada.

¿Sirve de algo poner pediluvios con cal o sulfato?

Sí, como medida preventiva en corrales con problemas recurrentes. Pero no es una solución mágica. El pediluvio debe estar limpio, con la concentración adecuada del producto y los animales deben pasar por él regularmente. Si el corral está lleno de barro, el pediluvio no va a resolver el problema de fondo.


Las cojeras en terneros durante el verano son un problema que se puede manejar bien si usted actúa rápido y con información correcta. No necesita ser experto en pezuñas, pero sí necesita observar a sus animales, mantener los corrales en buen estado y tener un plan claro para cuando aparezca el primer caso.

Si quiere tener una guía práctica que pueda consultar rápidamente cuando encuentre un ternero cojo en su finca, ver guía de revisión práctica donde encontrará un paso a paso visual y recomendaciones específicas para cada tipo de lesión. Invertir tiempo en aprender a manejar las cojeras es invertir en la rentabilidad de su hato.

Para recibir orientación más detallada sobre el manejo de cojeras o cualquier otro tema de sanidad bovina, puede contactar a Luis Arturo García, Médico Veterinario. Él ofrece asesorías personalizadas para pequeños productores y fincas familiares, ayudándole a implementar soluciones prácticas y efectivas. Esté atento a futuros recursos e infoproductos que le ayudarán a mejorar la productividad de su hato.

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